Revista Nosotras

Revista Nosotras: la IA convertida en hologramas vivos

Revista Nosotras: la IA convertida en hologramas vivos

La séptima edición de Revista Nosotras —publicación chilena que celebra a las mujeres en alta dirección, empresarias y líderes de distintas industrias— dedicó uno de sus reportajes a una historia nacida en pandemia: la de Cubic Hologram, la startup que hoy convierte la inteligencia artificial en hologramas vivos. En el lanzamiento de la edición, las líderes y empresarias asistentes pudieron ver en directo la tecnología que la compañía construyó para redefinir la comunicación, la publicidad y la interacción entre humanos y máquinas.

Todo comenzó en 2020, cuando la pandemia paralizó al mundo. Entre termómetros impresos en 3D y sensores de CO2, un grupo de jóvenes chilenos se propuso construir una tecnología capaz de "teletransportar" personas en tiempo real como holograma. De esa idea nacieron Cubic Hologram y su dispositivo estrella, Cubic. "Partimos con una caja de madera pintada a mano. Hoy estamos desarrollando hologramas con inteligencia artificial que pueden atender clientes en un banco o dar una charla en distintas ciudades al mismo tiempo", resume Antonio Banda, cofundador y CEO.

El origen tiene algo de leyenda de garaje. Banda, ingeniero comercial, conoció a Vicente Oliva —ingeniero civil electrónico que buscaba tema de tesis— y luego se sumó Hugo Jerez, ingeniero civil informático. El living de un departamento fue su laboratorio: maquetas 3D, piscolas y conversaciones hasta la madrugada. Su primer producto fue un termómetro digital fabricado en Chile, y más tarde diseñaron sensores de CO2 que permitieron reabrir espacios como el Movistar Arena y el aeropuerto de Santiago en plena crisis sanitaria. El giro definitivo llegó en una feria de packaging —"una feria de cajas"— donde improvisaron un holograma con una caja de madera pintada a brocha y provocaron un revuelo inesperado.

En 2022 presentaron el primer prototipo y en 2023 hicieron el lanzamiento oficial en América Digital, el mayor congreso tecnológico de la región. Para entonces Cubic ya integraba pantalla multitáctil, parlantes de alta fidelidad, cámaras inteligentes y una plataforma de streaming propia que no depende de Zoom, Meet ni Teams: puede conectar a una persona con veinte dispositivos en simultáneo, en distintos países y en tiempo real. "Lo que nos diferencia es que desarrollamos hardware y software juntos. No solo proyecta imágenes, sino que conecta experiencias", explica Banda.

El siguiente salto fue darle rostro a la inteligencia artificial. Así nació Dal-IA, un avatar holográfico con IA propia, entrenada con más de cinco billones de datos y capaz de funcionar de manera local, sin depender de proveedores mundiales; un atributo especialmente valorado en sectores con información sensible como la banca o la seguridad. Dal-IA contesta preguntas, guía a un cliente en un mall, procesa pedidos e incluso cierra una venta. "Es una ejecutiva más, holográfica, disponible 24/7", la describe su creador.

La compañía insiste en un uso responsable de los datos. "Son métricas anónimas: tiempo de interacción, rango etario, emociones predominantes. Nunca fotos ni identificación personal. Siempre con consentimiento y con el objetivo de mejorar la experiencia, no de manipularla", subraya Banda, marcando distancia del tipo de sesgos que han enfrentado gigantes tecnológicos.

Fabricar holografía en Chile no es sencillo. Cubic trabaja con un modelo híbrido —manufactura chilena para entregas inmediatas y producción internacional para escalar— y sin haber levantado grandes fondos: reinvierte cada flujo. "Si un equipo cuesta 20 mil dólares pero ahorra 40 mil al año, no es caro, es estratégico", plantea. Con ese criterio validó Cubic en bancos, ministerios y grandes empresas sin capital externo. Hoy SIT gestiona cuatro marcas —Cubic, Ezverifai, PayItCool y Agendadora— con un equipo de 20 personas.

De cara al futuro, la meta es perfeccionar a Dal-IA hasta volverla una ejecutiva holográfica indistinguible de un ser humano, consolidarse en banca y retail y expandirse internacionalmente, con Chile como punto de partida. "Nuestro sueño es que la holografía deje de ser espectáculo y se convierta en herramienta. Que deje de ser ciencia ficción y sea parte de la vida diaria. Y que Chile sea el lugar donde comenzó todo", cierra Banda.

Lee el reportaje completo en la séptima edición de Revista Nosotras.

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